Geochelone pardalis

Imagen de tortuga leopardo adulta

La Geochelone Pardalis es una especie de tortuga terrestre de pasto, su gran caparazón consta principalmente de un color entre amarillo y marrón claro con manchas oscuras dispersadas, lo cual ha generado que se le conozca como “Tortuga Leopardo”. Esta tortuga originaria del continente africano suele encontrarse en llanuras semiáridas donde se alimentan del pasto. Se les diferencia fácilmente por su caparazón abombado y lleno de manchas, lo que las ayuda a confundirse con el entorno.

Taxonomía de la tortuga leopardo

Las tortugas leopardo poseen un caparazón fuerte y con una forma convexa muy marcada a diferencia de otras tortugas, e incluso esta tiene relieves profundos en su superficie y formas definidas lo que les da una apariencia piramidal. Cuando estos ejemplares son jóvenes tienen el caparazón similar al color dorado con manchas oscuras gruesas, manchas que se van separando y opacando con el pasar de los años y en algunos casos incluso desaparecen.

Apariencia de la tortuga pardalis
Caparazón de la tortuga leopardo

Su plastrón es de un color igualmente amarillento, sin manchas como en el caparazón y tienen unas leves protuberancias, las cuales les permiten mantenerse un poco más separadas del suelo árido cuando descansan en su hábitat natural. El color de su piel es similar al verde oliva, tiene patas con largas y fuertes garras, perfectas para andar en la tierra y para hacerse paso entre la arenizca y maleza baja.

Un adulto saludable puede llegar a alcanzar unos 40 centímetros de largo, y llegando a pesar alrededor de 40 kilogramos, aunque generalmente no suelen superar los 30 centímetros, en África, se han llegado a encontrar especímenes de hasta más de 60 centímetros de largo, siendo casos especiales en la naturaleza. Actualmente se reconocen dos subespecies, la Geochelone Pardalis Pardalis, menos comunes y con mayor presencia de colores oscuros, y las Geochelone Pardalis Babcocki, más comunes y de menor tamaño.

Hábitat y distribución de la tortuga leopardo

habitat domestico de una tortuga leopardo
Habitat para una tortuga leopardo

Las tortugas leopardo viven usualmente en planicies con abundantes pastizales, aunque en ocasiones se les puede encontrar en ambientes con abundante vegetación. Como es de notar, están adecuadas a su ecosistema natural y africano, como lo es en Sudáfrica, Namibia, Etiopía y Somalia, donde mayormente se les puede conseguir. Si ya tienes un Geochelone Pardalis en casa, es de suma importancia que no soporten temperaturas bajas por mucho tiempo.

Lo ideal para estas tortugas es que tengan un amplio terreno natural para pasearse y asolearse durante todo el día, no te extrañe que algún día hagan un hoyo en el terreno, de no tener una madriguera donde ponerse cómodas, pueden arreglárselas con sus patas fornidas y sus garras para cavar un respetable agujero. Aunque provienen de paisajes desérticos, lo recomendable es dejarles un poco de agua al alcance cuando les plazca refrescarse y un lugar con algo de sombra.

Mapa de distribución

Zonas en rojo remarcan las zonas con mayor concentración de la especie.

Comportamiento de la tortuga leopardo

Esta clase de quelonios son sumamente inofensivos, simplemente recurren a la acción de atacar y defenderse si se sienten amenazados. Cuando sienten el peligro, suelen esconder sus patas y su cabeza en el caparazón para protegerse. Al ser una especie desértica, han evolucionado de tal manera que soportan y aprovechan la exposición prolongada ante el sol.

Solo en el caso de que haga excesivo calor o frío, buscan ocultarse en madrigueras hechas por otros animales, y si tienes una de estas en el jardín, no es de extrañar que utilicen cualquier sitio como refugio. Son ideales como mascotas por su alimentación sencilla, por su naturaleza pacífica y por su longevidad, ya que en el mejor de los casos pueden incluso superar los 80 años de edad.

También te pueden interesar estas especies

Alimentación de la tortuga leopardo

geochelone pardalis alimentación
tortugas leopardo alimantandose

La dieta de la Geochelone Pardalis es esencialmente herbívora, como plato principal suelen consumir heno, hierbas, verduras frescas, todo aquello que le proporcione un alto nivel de fibra y calcio, todo ello para mantener saludable y resplandeciente su caparazón. No se recomienda en absoluto la alimentación de estos con frutas dulces, ya que poseen mucho azúcar y poca fibra que es lo que básicamente necesitan en su metabolismo.

Alimentos como la alfalfa son bien recibidos por las tortugas leopardo, aunque debe ser en pequeñas cantidades. Las proteínas en exceso o altas dosis de fósforo en lugar de calcio y fibra son perjudiciales, pueden generarles diversos trastornos en el sistema digestivo, proliferación de parásitos y deformaciones permanentes en el caparazón. En caso de tenerlas como mascotas en el jardín, es importante siempre aportarles un suplemento con calcio y agua permanente en un cuenco pequeño.

Reproducción de la tortuga leopardo

Se sabe que las tortugas Geochelone Pardalis llegan a su madurez sexual alrededor de los 6 años de edad para los quelonios domesticados, no ocurre igual para aquellos que se encuentran en estado natural, las cuales demoran de entre 10 a 15 años para poder ser sexualmente activos.

No hay demasiadas diferencias en cuanto a las hembras y los machos, los detalles variarán dependiendo de la especie en específico, pero si se trata del ejemplar más común o las Geochelone Pardalis Babcocki, entre estos el macho es ligeramente más pequeño que las hembras, pero en la variedad de las Geochelone Pardalis Pardalis, los machos son más fornidos que las hembras.

Siendo de reproducción ovípara, estos colocan entre 5 y 30 huevos, aunque generalmente suelen ser alrededor de unos 10. La incubación tiene un intervalo de duración de entre 50 a 180 días para las tortugas leopardo común. Sin embargo, para la subespecie de la Geochelone Pardalis Pardalis, suele demorar entre 120 y 180 días, teniendo un control mucho más riguroso sobre su incubación y control de las condiciones.

Conservación de la tortuga leopardo

Actualmente la Geochelone Pardalis no es una especie en peligro de extinción. Es cierto que estas son capturadas en su hábitat natural para la comercialización, esta actividad ha ido decayendo dado que las tortugas existentes entre ciudades y parques naturales son suficientes como para satisfacer buena parte de la demanda. Además de sus depredadores naturales, los únicos que las consumen son los pueblos aborígenes de África, utilizadas para alimento y su caparazón como instrumento musical.

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *